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Rutas
y Senderos del Teleférico
Sendero al
Cráter del Teide
Cráter del Teide
Sobre La Rambleta (3.555 m), antiguo cráter de 850 m de
diámetro, emerge majestuoso el Pilón, cono cimero del
Teide, que con sus 3.718 m. de altura tiene el privilegio de ser el
techo de España. Saliendo hacia el norte del terminal superior
del teleférico, por el camino del Mirador de La Fortaleza,
enseguida se aprecia, a la izquierda, una senda que comienza a elevarse
por la empinada ladera del Pico del Teide. Para realizar esta
ascensión, es necesario solicitar un permiso a la
Dirección del Parque Nacional. La altura y el fuerte olor a
azufre que desprenden las numerosas fumarolas allí existentes,
dificultarán el avance, por lo que deberemos subir lentamente,
aprovechando las breves paradas para sentir a nuestro pies el rumor de
la isla y percibir el aire frío de las alturas.
En apretadas revueltas el
sendero se eleva por la vertiente sureste, acercándonos cada vez
mas al anhelado filo desde el que por fin podremos contemplar el
misterioso interior del cráter. Una vez arriba, las
profundidades amarillo-verdosas del cráter del Teide, nos
harán imaginar violentas erupciones pasadas, mientras que en la
lejanía comenzaremos a distinguir todas las islas del
archipiélago canario. La Palma, Hierro y La Gomera a poniente, y
Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote a levante. Si tuviéramos
la ocasión de poder subir a este lugar al amanecer,
podríamos contemplar cómo, con los primeros rayos del
sol, la gigantesca sombra del apuntado Pico del Teide se proyecta sobre
el mar.

Sendero a
la Fortaleza
Mirador de la Fortaleza
El camino al Mirador de La Fortaleza se dirige hacia el norte, para
llevamos a contemplar la vertiente más perfecta del cono
volcánico del Teide, empinada ladera que en pocos
kilómetros se introduce en las profundidades del mar Es un
camino casi llano, pero debido a la altura en que nos encontramos, nos
hará sentirnos fatigados. La pared del Pico del Teide la iremos
dejando a la izquierda, pudiendo contemplar a la derecha las limpias y
brillantes laderas de Montaña Blanca, y la negra colada, testigo
de viejas erupciones, a través de la cual sube el sendero
nº 7, que pasando por el Refugio de Altavista, llega al camino que
nos encontramos un poco antes de llegar al Mirador. Desde este
increíble mirador, podremos contemplar toda la vertiente norte
de la Isla de Tenerife. El valle de la Orotava en el centro, los
barrancos del Macizo de Teno a la izquierda y el largo cordal del Monte
de la Esperanza que se pierde allí a lo lejos en el agreste
Macizo de Anaga. Nos llamarán la atención los
pequeños puntitos blancos de las cúpulas del Observatorio
Astrofísico del Teide, juanto al Observatorio Atmosférico
de Izaña. El rojizo crestón de los Riscos de La Fortaleza
nos marcarán los límites del extenso pinar de La Orotava,
pasando del verdor de sus copas al azul intenso del Océano
Atlántico.
Sendero de
Pico Viejo
Mirador el Pico Viejo
Prácticamente llano y perfectamente asentado, el camino del
Mirador del Pico Viejo se dirige hacia la vertiente sur del
Pilón, para ir a contemplar el Cráter de la
Montaña Chahorra, de 800 m de diámetro y 3.104 m de
altitud, conocido también como Pico Viejo, donde se produjo en
1798 la última erupción histórica del Teide,
expulsando ríos de lava durante tres meses a través de
grandes cavidades, llamadas "Las Narices del Teide". El camino es en
sí un magnífico mirador de toda la vertiente sur de la
Isla, pudiendo apreciar perfectamente la configuración de la
gran caldera y su cerramiento natural por verticales paredes rocosas,
entre las que destaca la mole de Montaña Guajara. Podremos
contemplar cómo las lenguas de lavas se deslizaron por las
laderas del volcán, llegando hasta las proximidades de las
paredes del circo, distinguiendo las numerosas cañadas que
bordean la caldera, y apreciando las verticales formaciones de los
Roques de García, junto a los cuales se adivinan las
instalaciones del Parador de Turismo. Al final del camino, en el
Mirador, nos podremos entretener en ir siguiendo el contorno de la
costa sur de la Isla de Tenerife, localizando los pueblos, las grandes
urbanizaciones turísticas, el aeropuerto, y más cerca, el
maravilloso Pinar de Vilaflor. La isla de La Gomera parece que la
tenemos al alcance de la mano, estando un poco más alejadas las
islas de Hierro y La Palma.
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